Sistema en crisis

Los sustentadores de este injusto sistema de dominación se empeñan en ser los sepultureros de la mentada “democracia representativa” en crisis, rechazada por una gran abstención en las elecciones del pasado 18 de febrero.

Cierto que el capitalismo lleva en sí mismo el germen de su destrucción, pero sus apologistas y beneficiarios hacen todo lo necesario para que colapse al más corto plazo, emulando a Chacumbele… que él mismito se mató.

Crean y multiplican de forma progresiva inequidad, exclusión, hambre, desempleo, insalubridad, analfabetismo, corrupción de Estado y los abusos desde el Poder; empujan hacia el precipicio. Desde los tres poderes del Estado cavan su propia tumba.

La política de inflar la deuda externa sigue siendo la primera opción para alimentar al boa, no así para combatir las miserias del país.

Invierten los recursos públicos en proyectos que poco o nada resuelven, mientras descuidan la educación, salud y alimentación de la gente.

Un examen al mundillo del Congreso Nacional, Poder Ejecutivo y Poder Judicial no deja ningún resquicio de duda de que el ¿orden? establecido le está llegando su final, por descreimiento de los dominicanos.

La Constitución de la República la reforman a su antojo cada vez que lo desean. Las leyes son elaboradas de igual forma, pero no las respetan ni las hacen respetar. Los tribunales de la República son escenarios del tráfico de mercaderes.

Pese a la grave crisis económica, siguen matando bosques, ríos y envenenando el medio ambiente para multiplicar sus riquezas; son el relevo de los que antes también devastaron nuestras montañas, saquearon nuestro oro, níquel y bauxita…

El sistema no aguanta más remiendos, y el rechazo al mismo de una buena parte de los dominicanos es evidente.

Ir a la fuente
Author: Anulfo Mateo Pérez