Lo que pasa en el mercado de los vehículos eléctricos

La transición hacia carros eléctricos es uno de los puntos clave en la agenda que busca preservar el planeta y frenar el camino hacia un cambio climático irreversible, pero hay problemas en el horizonte.

Desde finales de 2023 se advierten obstáculos en la carrera por imponer vehículos eléctricos sobre sus contrapartes de combustible, evidenciándose esta realidad en recortes en gastos por ese concepto a lo largo de la industria automotriz, así como en cambios de planes, algunos de ellos engavetados de manera indefinida, por parte de jugadores que aún no se han metido del todo en el tema de vehículos eléctricos.

Un ejemplo del rumbo que va tomando este tema puede verse en el caso de Hertz, una compañía dedicada al alquiler de vehículos cuya apuesta hacia unidades eléctricas resultó en un sonoro fracaso.

Por un tema de mal manejo a nivel de marketing y otras áreas, Hertz se vio en la necesidad de anunciar la venta de 20,000 de esas unidades eléctricas en enero de este año. Debido a una baja en su valor, la compañía asumió una pérdida por el orden de 245 millones de dólares.

En marzo pasado, como consecuencia de esta situación, el CEO, Stephen Scherr, fue reemplazado por Gil West.

Podría decirse que lo de Hertz no necesariamente es representativo de lo que ocurre en la industria en general, pero hay otros indicios a tomar en cuenta, y uno de ellos es el declive que experimenta Tesla en su valuación de mercado.

Tesla ha perdido alrededor de 30 por ciento de su valor de mercado en lo que va del año, situándose actualmente en alrededor de 560 mil millones. Aunque es una suma impresionante, vale recordar que Tesla llegó a valer más de un billón de dólares en su auge.

¿Cuál, entonces, es el problema con los vehículos eléctricos? No es tanto que la gente haya cambiado de opinión, sino que el actual clima económico no colabora.

Los vehículos eléctricos suelen ser más caros que los de combustión interna, y en la actual incertidumbre representa una inversión que muchos, incluyendo fabricantes como Ford, prefieren posponer.

Luego están los retos de tener un carro eléctrico: dónde recargar es una pregunta común, mientras que el tiempo de carga suele desincentivar la compra de estas unidades.

La cuestión de la carga fue una de las razones por la que Hertz no tuvo éxito alquilando vehículos eléctricos: entre otras cosas, la clientela expresaba no querer añadir ese estrés a sus vacaciones.

No quiere decir que el mercado de vehículos eléctricos vaya a desaparecer ni cosa parecida, pero se hace evidente que hace falta más incentivo al público para elegir estas unidades sobre las tradicionales, y un mayor involucramiento de Gobierno y sector público en general.

La muestra de esto es que, en Europa, donde hay una alta tasa de adopción de vehículos eléctricos, la transición va motivada por metas fijadas por los gobiernos e incentivos asociados.

Un dato interesante es que son, justamente, turistas y residentes europeos quienes impulsan en gran medida la adopción de movilidad eléctrica en países como República Dominicana: hace unas semanas se inauguró en Punta Cana la primera electrolinera, un paso que reafirma el tema y que representa buenos prospectos a nivel local.

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Author: Rocío Díaz