De hoy en ocho

Para precisar que algún acontecimiento se produciría dentro de una semana, el dominicano suele decir que será “de hoy en ocho”, lo que se aplica al tiempo que resta para las elecciones presidenciales y congresuales del próximo domingo, justamente en ocho días, contada la fecha de hoy.

Sólo quedan cinco días de campaña electoral, en tanto que el plazo de divulgación de encuestas electorales concluyó ayer, por lo que se acorta el calendario de promoción, publicidad y propaganda que impulsan candidatos y partidos.

Desde hoy hasta el jueves se intensificará la guerra electoral con el uso por los bandos partidarios de todas sus municiones mediáticas, incluidos armamentos no convencionales como divulgación de rumores, falsedades o medias verdades para degradar al adversario, pero esas tempestades no afectarán al proceso cívico.

No debería olvidarse que “de hoy en ocho” la población ha sido convocada a ejercer el derecho al voto, que representa el auténtico poder de la colectividad, usado cada cuatro años para escoger libremente a sus gobernantes, por lo que corresponde a propios postulantes despejar el ambiente electoral de toxicidad.

La Junta Central Electoral (JCE) se afana por concluir el proceso de impresión de las boletas electorales para enviarlas a tiempo a los colegios electorales junto con el instrumental de votación, lo que se ha dicho se cumple según lo programado.

Además de  organizar caravanas, marchas, encuentros y difundir mensajes a través de los medios de prensa y de redes, los partidos se empeñan en concluir sus procesos de selección de delegados a centros de votaciones y de suplir apoyo logístico a su dirigencia media para que motive a sus correligionarios a sufragar.

En los próximos días los electores deberían estar preparados para escuchar o ser testigos de declaraciones altisonantes, denuncias estrambóticas, quejas razonables, promesas fantasiosas, transfuguismo exprés y volteretas políticas, lo que no debe perturbar el período de reflexión de viernes a domingo.

El próximo domingo, o “de hoy en ocho”, la ciudadanía tiene el compromiso de acudir a sus respectivos colegios electorales para ejercer  el sagrado derecho al voto, en el entendido de que ese ejercicio cívico fortalece a la democracia y engrandece a la República.

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Author: El Nacional